Mantenimiento y repuestos de un auto eléctrico
Un eléctrico no tiene aceite de motor, filtro de aceite, bujías, correa de distribución, embrague ni escape. Pero no es «cero mantenimiento»: estas son las piezas que sí se revisan.
- Neumáticos. Se gastan antes que en un auto a gasolina: el eléctrico pesa más y entrega toda su fuerza de golpe. Al cambiarlos, respeta el índice de carga de la ficha (muchos eléctricos piden XL o «HL») y rota cada 10.000 km.
- Frenos. Duran mucho más, porque el motor frena y recupera energía. El problema contrario: los discos se oxidan por falta de uso. Frena fuerte de vez en cuando. El líquido de frenos se cambia igual que siempre, normalmente cada dos años.
- Batería de 12 V. El eléctrico sigue teniendo una batería pequeña para encender los sistemas, y es una de las fallas más comunes. Si el auto «no despierta», revisa esta primero.
- Filtro de habitáculo. Cada año o cada 15.000-20.000 km, como en cualquier auto.
- Refrigerante de la batería. Enfría la batería y los motores. Se cambia a intervalos largos que fija cada marca (a veces más de 100.000 km). Solo en el servicio técnico.
- Escobillas, amortiguadores y alineación. Igual que en cualquier auto. La alineación importa más: una mala alineación con tanto peso gasta los neumáticos rápido.
Repuestos: dónde conseguirlos
- En la red oficial de la marca, para todo lo que toque la batería, los motores o la electrónica, y mientras dure la garantía.
- En tiendas y talleres generales, para lo que es igual en cualquier auto: neumáticos, escobillas, filtro de habitáculo, batería de 12 V y pastillas de freno. Pide la referencia exacta de tu modelo.
- Cables y cargadores: un cable Tipo 2 (modo 3) para postes públicos y un cargador portátil (modo 2) son los accesorios más útiles. Compra solo equipos certificados.
Lo que no se toca
Los cables naranjos son de alta tensión (400 u 800 V). Cualquier trabajo en la batería, el motor o esos cables lo hace un técnico con formación en alta tensión. No es para aficionados.
¿Sale más barato mantenerlo?
Normalmente sí: las revisiones son más cortas y hay menos piezas que se desgastan. Pero cada marca tiene su plan de mantenimiento, y saltarse las revisiones oficiales puede costar la garantía de la batería. Pide el plan por escrito antes de comprar.